|
Se fríen sardinas saladas en bastante aceite. En el último momento del
proceso se le añaden ñoras (si las hay) y se aparta todo
En la sartén se ha dejado "una pizca" de
aceite en donde se va a echar la harina y el agua, formando como una
masa a la que hay que dar vueltas sin parar añadiéndole, poco a
poco, el aceite en el que habíamos frito las sardinas.
Esta mezcla se remueve lenta y continuamente a la vez que se pica con
la rasera hasta que queden bolitas sueltas y doradas del tamaño
aproximado de un garbanzo.
Se sirven acompañas con las sardinas, las ñoras y el caldo
valiente.
Pueden hacerse con tajadas de tocino en lugar de las sardinas, o
conjuntas.
Seguramente por la riqueza en calorías de esta receta, suele
prepararse en días de pleno invierno y muy característicamente cuando
ha nevado. |