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Previamente, se ha procedido al secado de los higos.
Se enristran en un hilo de bramante y se cuelgan dejándolos secar.
Cuando están secos, se chafan y se rebozan con harina. Pueden
conservarse en un recipiente de madera.
Para elaborar los "casaos", se abren los higos secos
por la mitad y se introducen trocitos de nuez. |