COLABORACIONES

 

 

¡ LOS VIEJOS ESTORBAN !

  

Yo no soy aquel viejo de entonces;

el trabajo  “pa” mí está de sobra.

Me flaquean las piernas, no puedo,

ya no puedo coger la garlopa.

 

 Hoy estoy en el mundo viviendo

de limosnas:  ¡Los viejos estorban !

Hoy, mis hijas me  “tien” como al gato,

hoy, mis hijas me “tien” de limosna.

 

 Ellas ríen y juegan y danzan

y me riñen por “na”  las bribonas.

Y las nueras no pueden ni verme;

y a mis nietos les pinchan  mis barbas.

 

 Y ni un beso siquiera me dan

cuando ahora,  tal vez,  más que nunca

quisiera esos besos.

Esos besos que saben a gloria:

Los que a mí me faltan, quizá a otros les sobran.

Es Ley de la vida:  ¡ Los viejos estorban !

 

¡ Cuántos besos yo les habré dado

por la noche al volver de la obra !

¡ Cuántas noches entré de puntillas

porque estaban durmiendo en su alcoba !

 

Y con mucho cuidado besaba

sus manitas, aquellas que ahora

no acarician a aquel que ha pasado

muchas penas;  muchas y muy hondas.

 

Y ahora, ya ves tú qué cosas:

ni toser me dejan,

pues cuando lo hago, siempre me reprochan:

 

¡ Caramba de viejo: cállese y no tosa !...

Es Ley de la vida:  ¡ Los viejos estorban !

 

MARÍA LÓPEZ  “LA CABRERA”.  LOS CERRALBOS.

Adaptación: José García García.